26 marzo, 2009

Basura


A veces descubrimos en la bienllamada sociedad consumista que nos recorre las carteras cada día unos espacios de "agotamiento" o "reflexión". Son los vertederos, los excrementos improductivos, incapaces de tejer ya más la dinámica capitalista del "traje a medida".
Esta semana he tenido una avería en mi moto (una moto de gran cilindrada con 10 años de antigüedad) y algunos síntomas apuntan a un posible gripaje o rotura de la distribución, lo cual se traduce irremediablemente en que la moto deje de ser "recuperable" al ser más costosa la reparación que la moto en sí.
Estas escuelas-depósitos de saber de Detroit me recuerdan el enfermizo afán humano por acumular objetos: así acabará mi casa si se confirma la avería más grave... la moto la va a tirar su puta madre!!

18 marzo, 2009

Paraisos artificiales, lo nuevo de Eskozo



Sin intención alguna de asomarme al nutrido mundo de los críticos musicales (y sus filias) me gustaría mostrar tres caramelitos (de toffe o de sandia, de esos que no le gustan a todo el mundo) del último album de nuestros amigos granaínos. Si hay algo realmente atrevido en el mundo de la música es renunciar a una legión de hambrientxs muchachxs ávidos de mdma y nuevos discos de Eskorzo. El Tony, el Jimi y esta buena gente han sabido deshacerse de un bienmerecido cliché, al igual que cuando decidieron hacerse las alemanias o las suizas. Paraisos artificiales, Estoy mucho mejor y Estúpidos en Siberia son los botones (de la muestra). El tiempo dirá si ha sido un cameo popero (esperado por muchos), el inicio de una nueva línea (espero que cambiante, esto es, continuamente cambiante) en la trayectoria del grupo o el final de los Eskorzo. Eso sí: no pasará desapercibido. Eso ya lo habéis conseguido, chicos. Yo, como siempre, os deseo lo mejor.

07 marzo, 2009

O chofer de Drácula

Segundo parece, ou iso afirma unha chuzada que acabo de ler, a metade das especies de morcegos atópanse na Galiza. Ben, non podo máis que lembrar algúns morcegos autóctonos, deses que afirman con desfachatez no seu facebook que ainda están de troula despois de catro días de licor café, ou esoutros máis apocadiños que un atopa nalgúns bares sorbendo os licores coma sirope antitusivo. Pero os morcegos que máis me teñen feito dubidar da sua real natureza nocturna ou vampírica non son galegos, senón que pertencen ás máis remotas e asoballadas nacións desta terra (con iso non afirmo que a nosa exángüe nación non o sexa): os sarracenos forcellianos (napuletà cummpà) e os bereberés (imazighen myfriend).
Entre os rifeños que gardo nun lugar entre o peito e o carallo (ben sei que non é no corazón) na mourada da concupiscencia feroz, hai un moi especial que frecuenta as rúas do Albayzin noite tras noite, que percorre a rúa Elvira con desgana aparente, que asemella o curmán de Lucky Luke, que ten nome de guerra, e de morte. Bagdag. O Badi. O auténtico chófer de Drácula. Onde quera que esteas, amigo. Que o ron te salve da Galiza e das súas xentes!