Charlaba estos días con un compañero de facultad, dan hauser (proxectoderriba.es), a través de su blog www.danhauser.es en relación al arte y la creación y surgía el tema de la apropiación del saber como medio para conseguir que dicho saber realmente nos pertenezca, más allá de la concepción del arte, la cultura o la ciencia, como la labor de ciertos "iluminados" (bien sea por la razón o por el papel-moneda). Hoy me he encontrado en lavanguardia.es el siguiente artículo: http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20081122/53582905836/las-nuevas-tecnologias-en-la-educacion-fracasaran-sin-un-cambio-en-la-forma-de-ensenyar.html. En él se incide en la necesidad de modificar las estructuras que subyacen el proceso de aprendizaje para que las TIC puedan realmente efectuar su potencial emancipador y facilitador (bueno, esta es mi lectura al menos).
No podemos pretender que todos los usuarios de las TIC desarrollen nuevas interfaces o implementen API's en sus blog tal y como lo haría un becario 3.0 de Bangalore o Sillycon Valley, pero debemos ser conscientes que la tecnología será solamente una ampliación del yugo que la humanidad porta si los usuarios no nos apropiamos de ella, y para ello deberemos modificar también otros aspectos de nuestras vidas aparentemente no relacionados con la misma, como las relaciones laborales o sentimentales, e incluso iría más allá: la fiesta...
23/11/2008
21/11/2008
la caca de colores
Merleau-Ponty hablaba de "Le visible et l'invisible" de una masa gris, compleja, "grezza", que yo desde siempre he identificado como un "lo que hay" que no tiene nada que ver con la "naturaleza" de las cosas, sino con aquellos montones informes de plastilina que resultaban de guarrear y mezclar toda la caja de barritas de colores. Ese gris ahora es nuestro "unwelt", que no tiene sino una familiaridad lejana con "la caca de colores".
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19/11/2008
Música y guerra
Afirma el gran Sabino Méndez (guitarrista de Los Trogloditas) Radio3 que "la rumba, como otras muchas músicas, es una música de frontera". Hacía ya varios meses que tenía una reflexión pendiente con mi amigo Manu, de O teatro resoante, acerca de la danza y la guerra, en relación a la innegable tradición bélica de los pueblos balcánicos. Partiendo de una aproximación bastante ingenua y febril, me gustaría aclarar algunos conceptos.
1. La danza, como arte móvil, esto es, el arte del mover, ocupa espacios que le son ajenos, o al menos, ejerce una invasión corporea de la proximidad. En tanto que móvil pues, invasiva.
2. El ritmo, fundamento de la danza común, de la sincronización de los cuerpos, comparte una estética marcial evidente. Todos a una.
3. La música, como arte irreflexivo por antonomasia (aquí es donde me crucifican los amantes del jazz y los esquemas rítmicos complejos) proviene de la calle, de la ausencia permanente de alimento, no del estudio del artista, sino del artista hambriento en el momento de estarlo: en lucha.
El sentido musical de la batalla nos sugiere una formas comunes, más allá del uniforme, la casta, la procedencia o el botín. La trompeta (corneta, cuerno,...) como instrumento tradicionalmente asociado a la batalla y al clamor de las tropas se dibuja claramente como la voz de la patria, el reclamo del señor, el recuerdo de las monedas o las tierras soñadas o prometidas. La música recupera el sentido en un instante, nos devuelve imágenes que tan profundamente se han grabado, que son por sí mismas causa del motor violento (cualquiera que sea su naturaleza: bélica, sexual, económica...)
Necesitamos pues un sujeto que pueda sostener en el campo de batalla la inmediatez del sentido, que guarde en su conciencia la necesidad que crea el valor, indeleble, a salvo de golpes o enveses, que no pierda en ningún momento el norte. Tal necesidad solamente puede estar indicada por una carencia atroz, mortal, irremediablemente protagonista entre todas las pasiones: el hambre.
Hallamos una violencia que se ejercita sin sentido, apenas por un instante, pero que, ante el "toque" (redoble) de la trompeta (tambor, cuerno) retoma su dirección inicial para demostrarse a sí misma, justificar su propio existir. Esa pérdida, momentánea, imperceptible, no lo es para algún sujeto que, a su pesar, sostiene el instrumento en todo momento, movido por una pasión tal que ningún humano podría saciar antes cualquier otra, el hambre.
Solamente un pueblo fronterizo podría haber perdurado hasta nuestros días con una riqueza semejante, permanentemente dispuesto a retomar el ritmo inicial, el sentido de la "violencia" (económica, sexual). La rumba y la música balcánica comparten una esencia común (un logos koinós, casi) que está destinada a convocar la violencia original del existir, el movimiento de los cuerpos.
La urbanización ha conseguido que esta música se aproxime en unas frecuencias inusitadas y todavía extrañas al normal resonar de una civilización enferma, que no consigue perder, ni por un instante el sentido (habiéndolo perdido por completo) para retomar, al son de una perfida tuba o de un maléfico rasgar, el origen del habitar: el saciarse.
Quizás la solución a muchos de los conflictos carentes de sentido de la civilización mundial venga por una apertura oriental, no hacia el sacrificio y la renuncia, sino hacia la tabla, los quiebros y las palmas. Lo zíngaro, como ungüento bélico (mucho más que como provocación), como una llamada a la serenidad.
En resumen: menos cabezas rapadas y más "chichos"...
Rumbita de Pedro Barrull, por el Zíngaro, gitano coruñés.
1. La danza, como arte móvil, esto es, el arte del mover, ocupa espacios que le son ajenos, o al menos, ejerce una invasión corporea de la proximidad. En tanto que móvil pues, invasiva.
2. El ritmo, fundamento de la danza común, de la sincronización de los cuerpos, comparte una estética marcial evidente. Todos a una.
3. La música, como arte irreflexivo por antonomasia (aquí es donde me crucifican los amantes del jazz y los esquemas rítmicos complejos) proviene de la calle, de la ausencia permanente de alimento, no del estudio del artista, sino del artista hambriento en el momento de estarlo: en lucha.
El sentido musical de la batalla nos sugiere una formas comunes, más allá del uniforme, la casta, la procedencia o el botín. La trompeta (corneta, cuerno,...) como instrumento tradicionalmente asociado a la batalla y al clamor de las tropas se dibuja claramente como la voz de la patria, el reclamo del señor, el recuerdo de las monedas o las tierras soñadas o prometidas. La música recupera el sentido en un instante, nos devuelve imágenes que tan profundamente se han grabado, que son por sí mismas causa del motor violento (cualquiera que sea su naturaleza: bélica, sexual, económica...)
Necesitamos pues un sujeto que pueda sostener en el campo de batalla la inmediatez del sentido, que guarde en su conciencia la necesidad que crea el valor, indeleble, a salvo de golpes o enveses, que no pierda en ningún momento el norte. Tal necesidad solamente puede estar indicada por una carencia atroz, mortal, irremediablemente protagonista entre todas las pasiones: el hambre.
Hallamos una violencia que se ejercita sin sentido, apenas por un instante, pero que, ante el "toque" (redoble) de la trompeta (tambor, cuerno) retoma su dirección inicial para demostrarse a sí misma, justificar su propio existir. Esa pérdida, momentánea, imperceptible, no lo es para algún sujeto que, a su pesar, sostiene el instrumento en todo momento, movido por una pasión tal que ningún humano podría saciar antes cualquier otra, el hambre.
Solamente un pueblo fronterizo podría haber perdurado hasta nuestros días con una riqueza semejante, permanentemente dispuesto a retomar el ritmo inicial, el sentido de la "violencia" (económica, sexual). La rumba y la música balcánica comparten una esencia común (un logos koinós, casi) que está destinada a convocar la violencia original del existir, el movimiento de los cuerpos.

La urbanización ha conseguido que esta música se aproxime en unas frecuencias inusitadas y todavía extrañas al normal resonar de una civilización enferma, que no consigue perder, ni por un instante el sentido (habiéndolo perdido por completo) para retomar, al son de una perfida tuba o de un maléfico rasgar, el origen del habitar: el saciarse.
Quizás la solución a muchos de los conflictos carentes de sentido de la civilización mundial venga por una apertura oriental, no hacia el sacrificio y la renuncia, sino hacia la tabla, los quiebros y las palmas. Lo zíngaro, como ungüento bélico (mucho más que como provocación), como una llamada a la serenidad.
En resumen: menos cabezas rapadas y más "chichos"...
Rumbita de Pedro Barrull, por el Zíngaro, gitano coruñés.
17/11/2008
Lenghu. Ciudad zombie
Leía en El blog ausente este post sobre la ciudad fantasma de Valdeluz, a 50 km de Madrid y recordé la pobre Lenghu, ciudada china que en los 60 experimentó un increíble boom urbanístico por la explotación de sus recursos petrolíferos y que, actualmente, nos recuerda aquellos films de la guerra fría, o al mismísimo Mecanoscrito da segunda orixe . Fotazos. Guarderías, tiendas y vehículos abandonados tipo MadMax.
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14/11/2008
de las personas que pueblan mi cuerpo...
Tan sólo han llegado los más fuertes
que ha visto mar,
con el poder en los bolsillos
y el silencio extranjero en la piel.
Todos te han tenido, tierra, todos
han creído amarte.
Déjame negarte una vez más,
desposeereme de tu rancio olor
a sal muerta,
déjame ir Galiza: tras el surco
de los vivos hay un verano más por vivir.
'junio-08
Sevilla (Los Remedios)
que ha visto mar,
con el poder en los bolsillos
y el silencio extranjero en la piel.
Todos te han tenido, tierra, todos
han creído amarte.
Déjame negarte una vez más,
desposeereme de tu rancio olor
a sal muerta,
déjame ir Galiza: tras el surco
de los vivos hay un verano más por vivir.
'junio-08
Sevilla (Los Remedios)
12/11/2008
camara.... y acción!!
el dúo dinámico antes de entrar en acción posa frente al batmóvil

pues si, acción hubo, y bastante, nada más entrar en el recinto (con unas incontenibles ganas de hacer de vientre) tuve un maravilloso encuentro con Turquía...

pues si, acción hubo, y bastante, nada más entrar en el recinto (con unas incontenibles ganas de hacer de vientre) tuve un maravilloso encuentro con Turquía...
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09/11/2008
El señor Varsavsky y sus cosas
Leo aquí, en el blog de Martin Varsavsky, que al parecer todos aquellos que descreamos de las versiones oficiales (léase 11-S, resurrección de Cristo,...) no deberíamos visitar su blog. Bueno, así así no será, quizá se refiera a aquellos que lo visitan y se dedican a decir lindezas del tipo "nazi", "fascista de mierda" o insultos racistas y xenófobos (por la procedencia semita del señor Varsavsky) que no voy a reproducir aquí. De todas formas, aquí queda mi opinión al respecto:
"…a las claras, sí, quizá hay radica el motor interno (interno a nivel de concupiscencia, no de API) de todos los blogs, supongo que para ocultar (mal que te pese, Martín) ya están los gobiernos, las multinacionales y las religiones. Internet, como herramienta de emancipación del ser humano (sí, ahí estamos de acuerdo) no es sino un “metarelato” que concuerda con el original en sus categorías y funciones básicas. En mi casa nadie mea la cerveza en los floreros… bien, pues quita los floreros, o cierra la puerta, o pon un “manguta” en la puerta: esto último os gusta mucho a los empresarios “de bien”.
Ah, y perdona si te molesta que siga leyendo tu blog, pero es que me gusta saber que les pasa por la cabeza a los que hacen que los pobres de la tierra sigamos siendolo. Un abrazo (sincero, puedes creerlo) libertario. Baixacultura"
"…a las claras, sí, quizá hay radica el motor interno (interno a nivel de concupiscencia, no de API) de todos los blogs, supongo que para ocultar (mal que te pese, Martín) ya están los gobiernos, las multinacionales y las religiones. Internet, como herramienta de emancipación del ser humano (sí, ahí estamos de acuerdo) no es sino un “metarelato” que concuerda con el original en sus categorías y funciones básicas. En mi casa nadie mea la cerveza en los floreros… bien, pues quita los floreros, o cierra la puerta, o pon un “manguta” en la puerta: esto último os gusta mucho a los empresarios “de bien”.
Ah, y perdona si te molesta que siga leyendo tu blog, pero es que me gusta saber que les pasa por la cabeza a los que hacen que los pobres de la tierra sigamos siendolo. Un abrazo (sincero, puedes creerlo) libertario. Baixacultura"
07/11/2008
Qué es eso tan "delicious"o?
Social Bookmarking se convierte desde hace unos años (no tantos) en un concepto recurrido en los diferentes ambientes de la red. Pero, qué es eso del tagging, bookmarking, deliciousing?
Este vídeo lo explica para un niño de 7 años (pues que me traigan a un niño de 7 años):
... y además os cuento que ayer encontramos en Sevilla esta preciosidad
estamos buscando a sus dueños: ayuda!!!
Este vídeo lo explica para un niño de 7 años (pues que me traigan a un niño de 7 años):
... y además os cuento que ayer encontramos en Sevilla esta preciosidad
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